Origen: Israel ‘En Boqeq
ArepaLabs · ciudad
Arepa de Shakshuka del Mar Muerto
Imagina la calidez de una shakshuka recién hecha, con sus huevos escalfados en una salsa de tomate especiada, servida sobre una arepa dorada y crujiente. Esta fusión entre Israel y Venezuela nace en la región del Mar Muerto, donde los sabores del desierto se encuentran con la tradición latinoamericana.
La shakshuka es un plato de origen norteafricano que se ha convertido en un emblema de la cocina israelí, especialmente popular en desayunos y brunchs. En la localidad de ‘En Boqeq, a orillas del Mar Muerto, los resorts ofrecen este plato con ingredientes locales como el za’atar y el queso de cabra. Por otro lado, la arepa es un ícono venezolano y colombiano, una base versátil que se presta a infinitos rellenos. Esta receta une ambas culturas en un solo bocado.
arepashakshukafusióncocina israelícocina venezolanadesayunobrunchMar Muerto
Contexto
Origen y referencia gastronómica
La shakshuka es un plato de origen norteafricano que se ha convertido en un emblema de la cocina israelí, especialmente popular en desayunos y brunchs. En la localidad de ‘En Boqeq, a orillas del Mar Muerto, los resorts ofrecen este plato con ingredientes locales como el za’atar y el queso de cabra. Por otro lado, la arepa es un ícono venezolano y colombiano, una base versátil que se presta a infinitos rellenos. Esta receta une ambas culturas en un solo bocado.
La shakshuka es un guiso jugoso y aromático que se beneficia de un soporte crujiente que absorba sus jugos. La arepa, con su textura firme y ligeramente dulce, es el vehículo perfecto para contener la salsa y el huevo, creando un contraste de texturas y sabores.
Por que funciona
Adaptacion a la arepa
La shakshuka es un guiso jugoso y aromático que se beneficia de un soporte crujiente que absorba sus jugos. La arepa, con su textura firme y ligeramente dulce, es el vehículo perfecto para contener la salsa y el huevo, creando un contraste de texturas y sabores.
La salsa de tomate especiada con comino y pimentón se integra a la masa de la arepa, que se enriquece con pasta de tomate y cilantro. La yema cremosa del huevo aporta untuosidad, mientras que el exterior dorado de la arepa ofrece un crujido satisfactorio. El resultado es un plato equilibrado, reconfortante y lleno de personalidad.
Ingredientes
Lista principal
- Para la masa de arepa (4 arepas):
- 1 taza de harina de maíz precocida (P.A.N. o similar)
- 1 1/4 tazas de agua tibia
- 2 cucharadas de pasta de tomate
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce (o ahumado)
- 1/4 cucharadita de ajo en polvo
- 2 cucharadas de cilantro fresco finamente picado
- Sal al gusto
- 1 cucharada de aceite de oliva para la masa (opcional)
- Para la shakshuka:
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña, picada en cubos
- 1 pimiento rojo o verde, picado en cubos
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 lata (400 g) de tomates triturados
Metodo
Paso a paso
- Preparar la masa de arepa: En un bol, mezcla la harina de maíz, la pasta de tomate, el comino, el pimentón, el ajo en polvo, el cilantro y la sal. Agrega el agua tibia y el aceite de oliva (si usas) y mezcla con las manos hasta obtener una masa homogénea y suave. Si está muy seca, añade un poco más de agua; si está muy pegajosa, una pizca más de harina. Deja reposar 5 minutos.
- Formar y cocinar las arepas: Divide la masa en 4 partes iguales y forma bolas. Aplánalas con las manos o entre dos plásticos hasta obtener discos de unos 1,5 cm de grosor. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto y cocina las arepas de 4 a 5 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Resérvalas calientes.
- Preparar la shakshuka: En una sartén grande (que tenga tapa), calienta el aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla y el pimiento durante 5-6 minutos hasta que estén blandos. Añade el ajo y cocina 1 minuto más. Agrega los tomates triturados, el comino, el pimentón, la cúrcuma, sal y pimienta. Cocina a fuego medio-bajo durante 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Agregar los huevos: Con una cuchara, haz 4 huecos en la salsa y casca un huevo en cada uno. Espolvorea el queso feta o labneh alrededor (si usas). Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 6-8 minutos, hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas aún líquidas (o al punto deseado). Retira del fuego.
- Montar el plato: Coloca una arepa caliente en cada plato. Con una espátula grande, sirve una porción de shakshuka (con su huevo) sobre la arepa, dejando que la salsa se derrame ligeramente. Espolvorea con cilantro fresco, un toque de za’atar y un hilo de aceite de oliva. Sirve inmediatamente.
- Nota: Si prefieres la arepa rellena, corta la arepa por la mitad como un pan, rellénala con la shakshuka y ciérrala. Pero para disfrutar mejor la textura, recomendamos la versión abierta.
Consejos
Notas del editor
- Para una masa más sabrosa, puedes añadir un puñado de espinacas picadas o cebolla caramelizada a la masa.
- Si no encuentras harina de maíz precocida, puedes usar harina de maíz fina (masa harina) y ajustar la hidratación; el resultado será ligeramente diferente pero igualmente delicioso.
- No sobrecuezas los huevos; la yema líquida es clave para untar la arepa.
- Para un toque ahumado, asa los pimientos directamente al fuego antes de picarlos.
Presentacion
Como servirla
Sirve la arepa abierta como una tosta, cubierta con la shakshuka y un huevo escalfado en el centro. Espolvorea con cilantro fresco, un toque de za’atar y un chorrito de aceite de oliva. Acompaña con una ensalada de pepino y yogurt. Para la fotografía, corta la arepa para mostrar la yema líquida y la salsa brillante.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer esta receta vegana?
Sí, sustituye los huevos por tofu revuelto o garbanzos con la misma salsa de tomate. Para la masa, omite el queso y usa aceite de oliva.
¿Se puede congelar la masa de arepa?
Sí, forma las arepas crudas y congélalas entre papel film. Cocínalas directamente congeladas, añadiendo 1-2 minutos por lado.
¿Qué vino marida con este plato?
Un vino blanco seco y afrutado como un Sauvignon Blanc o un rosado ligero complementan los sabores especiados sin abrumarlos.
¿Puedo usar otra proteína?
Absolutamente. Prueba con salchichas merguez, pollo desmenuzado o garbanzos para una versión vegetariana más sustanciosa.